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El juego del álbum de cromos: doce semanas, un álbum y un niño que aprende a administrarse

Un juego para un niño y su padre o madre: la paga en sobres, un registro en la nevera, cambios de cromos y una decisión al final.

Un juego para un niño y su padre o madre. Necesitáis un álbum, la paga en sobres, una hoja en la nevera y una cajita para los repes.

Qué necesitáis

  • El álbum (el de fútbol funciona mejor: en el cole lo tiene todo el mundo).
  • La paga en sobres: tres sobres cada sábado, unos 3 €. Esos son todos los ingresos.
  • El registro: una hoja en la nevera con cuatro columnas: semana, sobres comprados, cromos nuevos, repes.
  • Una caja para los repes, ordenados por número.
  • Un sobre grande con la palabra "el pedido".

Las reglas

  1. Los ingresos son tres sobres a la semana. El padre o la madre nunca añade un sobre, un adelanto ni un "solo por esta vez". El juego solo funciona si el dinero tiene un límite.
  2. El niño decide cuándo abre los sobres: todos el sábado, uno al día o ninguno esa semana.
  3. Cada sobre lo apunta en el registro el niño, no el adulto. Diez segundos.
  4. Los repes no se tiran nunca. Son el dinero propio del niño para cambiar.
  5. El día de cambios es una vez por semana, en el cole o con los primos. Uno por uno, o dos normales por uno difícil. El adulto no negocia por el niño.
  6. A partir de la semana ocho, el adulto hace una pregunta cada sábado: "¿Cuánto te ha costado un cromo nuevo esta semana?". El niño lo calcula con el registro: 3 € dividido entre los cromos nuevos.
  7. Cuando un cromo nuevo cuesta más de 1 €, el niño se ha ganado el derecho a abrir el último sobre: el pedido.

Las rondas

Semanas 1 a 4, el dinero fácil. Casi todos los cromos son nuevos. Uno nuevo cuesta unos 0,20 €. El niño se siente rico.

Semanas 5 a 8, el mercado. Los repes se acumulan y empiezan los cambios. El niño aprende que un cromo vale lo que otro lo necesite.

Semanas 9 a 12, los sobres empeoran. Seis nuevos por semana, luego tres, luego dos. Un cromo nuevo cuesta ya 0,50 €, después 1,50 €. El niño lo ve con su propia letra.

La ronda final, la decisión. Faltan unos 40 cromos. Hay dos maneras de terminar: seguir comprando sobres (unos 60 € y mucha suerte) o pedir los que faltan a la editorial (unos 12 €; el precio actual está en la web del álbum). El niño elige. Casi todos eligen el pedido.

Las semanas de ahorro. Cuatro sábados sin sobres, con los 3 € yendo al sobre del pedido hasta pagarlo. La parte más difícil, y la que más recuerdan.

Puntuación

No hay puntos. El álbum es la puntuación. El niño gana cuando el álbum está completo y el registro muestra cómo lo ha conseguido: unos 36 € en sobres, 12 € en el pedido, cuatro meses de decisiones. El adulto gana cuando el niño dice "ya no merece la pena comprar sobres" antes que él.

Lo que enseña el juego sin que nadie lo diga

Los ingresos son fijos. La suerte sale cara. Los repes tienen valor para otra persona. El último tramo es el más caro. Un plan gana a un deseo.

El presupuesto familiar es el mismo juego con cifras más grandes: unos ingresos fijos, algunos hábitos que empeoran cuanto más los alimentas y un objetivo que se acerca cuando dejas de comprar sobres. Cifrova Personal es la hoja de la nevera para los adultos, rellenada por el banco en lugar de a mano.

Preguntas frecuentes

¿A partir de qué edad funciona el juego del álbum de cromos? Hacia los seis años, cuando el niño ya sabe contar y escribir los números. La decisión final cala más entre los ocho y los once.

¿Cuánta paga para cromos es razonable? Dos o tres sobres a la semana. Con menos no hay nada que decidir; con más los sobres nunca llegan a empeorar, y esa es precisamente la lección.

¿Y si el niño lo deja a mitad? Déjale. Abandonar un hábito que ya no compensa también es la lección. El álbum y el registro se quedan en la nevera; la mayoría vuelve cuando se animan los cambios en el cole.

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