Es miércoles por la tarde, día 18 del mes. La cuenta conjunta marca 1.600 €. Un amigo ha encontrado un piso en el Algarve para una semana y necesita una señal de 500 € antes del viernes. La cuenta dice que sí. Este es el momento de pararse un segundo. El saldo de hoy es una foto del pasado: muestra lo que ha entrado y lo que ya ha salido. No te dice nada de la hipoteca que se cobra el lunes.
La cifra que importa es otra: el punto más bajo que alcanzará tu saldo antes de que llegue la próxima nómina. Así puedes calcularla con la app de tu banco y veinte minutos.
Por qué el saldo de hoy engaña
La mayoría de los hogares en España cobra una vez al mes, hacia final de mes. Los recibos, en cambio, se reparten a lo largo del mes: la hipoteca o el alquiler, la luz, el colegio, el móvil, el gimnasio, el seguro del coche que alguien fraccionó en dos pagos. Alrededor está el goteo: la compra, la gasolina, un café, un regalo de cumpleaños. Nada es espectacular, pero todo suma.
Por eso el saldo suele bajar a lo largo del mes y toca fondo uno o dos días antes de cobrar. Si decides el día 18 con el saldo del día 18, estás usando la cifra más favorable que vas a ver hasta final de mes.
Un ejemplo práctico
El mismo hogar. Dos sueldos, una hipoteca, dos hijos y un coche. Hoy es día 18, el saldo es de 1.600 € y las dos nóminas llegan el día 30. Quedan doce días.
Pagos previstos antes del día 30:
- Luz y gas, día 20: 110 €
- Hipoteca, día 22: 780 €
- Móvil e internet, día 24: 60 €
- Comedor escolar y actividades extraescolares, día 25: 180 €
- Seguro del coche, semestral, día 27: 240 €
- Suscripciones, en varios días: 40 €
Total previsto: 1.410 €.
Ahora, el goteo. En los últimos tres meses, el gasto con tarjeta que no era un recibo fijo rondó los 900 € al mes. Eso son unos 30 € al día. Doce días suman 360 €.
La previsión: 1.600 menos 1.410 menos 360 te deja 170 € por debajo de cero. El punto más bajo cae el día 29, la víspera de cobrar las nóminas. Si sumas la señal de 500 €, te quedas 670 € por debajo de cero.
En la vida de esta familia no hay nada descontrolado. Simplemente, la previsión ve lo que el saldo no ve.
Hazte la tuya en veinte minutos
- Elige la cuenta desde la que se pagan los recibos. Si hay una cuenta conjunta y dos personales, empieza por la conjunta.
- Apunta el saldo disponible de hoy.
- Haz una lista de todos los pagos previstos para los próximos 30 días, con su fecha. Eso incluye domiciliaciones, transferencias periódicas, pagos aplazados con tarjeta y la liquidación de la tarjeta de crédito si se carga en esta cuenta. El extracto del mes pasado te recordará los que hayas olvidado.
- Añade tus ingresos, con fechas. Sé prudente. Si el día de cobro cae en fin de semana, usa la fecha posterior. En los meses con paga extra de verano y de Navidad, recuerda que ese dinero es real, pero a menudo ya tiene destino.
- Calcula el goteo. Coge los extractos de tres meses, quita los recibos fijos y las transferencias, suma lo que quede y divídelo entre 90. Ese es tu goteo diario.
- Avanza día a día hasta la próxima nómina. La cifra más pequeña que anotes es tu punto más bajo.
Cuando el punto más bajo está por debajo de cero
Estar por debajo de cero no es una crisis. Es información que te llega con antelación. Estas son tus opciones, más o menos por orden.
- No saques dinero. La señal de las vacaciones, la transferencia al ahorro o la amortización anticipada de la hipoteca pueden esperar a después de cobrar.
- Cambia una fecha. Aseguradoras, gimnasios y colegios suelen aceptar cambiar la fecha de un cargo o fraccionarlo si se lo pides antes del vencimiento. Una llamada puede llevar 240 € a después del día de cobro.
- Recorta el goteo unos días. Gastar 10 € menos al día durante doce días son 120 € de ahorro. Planifica las comidas con lo que ya tienes en la nevera.
- Usa los ahorros que existen precisamente para esto. Un fondo de emergencia que cubre un desfase de fechas está cumpliendo su función. Traspasa solo lo que diga la previsión, más un pequeño margen.
- Evita el descubierto no pactado. En España, un descubierto en cuenta suele implicar intereses y comisiones, y un recibo devuelto puede tener su propio cargo. Consúltalo en el folleto de tarifas de tu banco en lugar de suponerlo.
Después, añade un margen. Un objetivo sensato es que el punto más bajo quede al menos una semana de goteo por encima de cero, que para esta familia son unos 210 €. Así que el hueco real no era de 170 €, sino de cerca de 380 €.
Lo que la previsión no sabe
No sabe que la lavadora está a punto de romperse. No sabe que un pago con tarjeta de la semana pasada no se cargará hasta mañana, ni que la devolución de la renta llegará más tarde de lo que esperabas. El goteo también cambia con la época del año: septiembre, con libros de texto y zapatos nuevos, cuesta más que febrero. Toma la previsión como una buena estimación. Rehazla cuando cambie algo importante y mantén el margen.
Si prefieres no avanzar día a día a mano, Cifrova Personal elabora esta previsión a partir de tus pagos previstos y tu gasto habitual y te muestra el punto más bajo del mes. En cualquier caso, el hábito es el mismo: mira el suelo antes de mover dinero.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi dinero me llegará hasta el día de cobro? Parte del saldo de hoy. Resta todos los pagos previstos antes de cobrar y, después, tu gasto medio diario multiplicado por los días que faltan. Si lo que queda es más que el gasto de una semana, vas bien.
¿Qué es una previsión de tesorería familiar? Una estimación día a día de tu saldo durante las próximas semanas, basada en los recibos conocidos, los ingresos previstos y el gasto habitual. Lo más útil que te dice es cuál será el punto más bajo.
¿Cuándo debo pasar dinero al ahorro? Justo después de cobrar, pero solo la cantidad que tu previsión indique que puedes apartar sin que el punto más bajo baje de tu margen.